Clasificación de los músculos

Los músculos pueden clasificarse de acuerdo a su estructura, función y características de contracción.

De acuerdo con sus características de contracción, los músculos se clasifican en:

  • Voluntarios, cuando su contracción es coordinada por el sistema nervioso, influenciada por el deseo de la persona;
  • Involuntarios, en los que la contracción y la relajación del músculo no depende de la voluntad y decisión del individuo, ocurriendo de forma regular, como es el caso del músculo cardíaco y del músculo presente en el intestino, que ejerce los movimientos peristálticos, por ejemplo. 

De acuerdo con su función, pueden clasificarse en:

  • Agonistas, que se contraen con el objetivo de generar el movimiento;
  • Sinergistas, que se contraen en la misma dirección de los agonistas, ayudando a ejecutar el movimiento;
  • Antagonistas, que se oponen al movimiento deseado, es decir, mientras los músculos agonistas están generando el movimiento de contracción, los antagonistas promueven la relajación y el estiramiento gradual del músculo, permitiendo que el movimiento sea realizado de forma coordinada. 

Asimismo, según las características estructurales, los músculos pueden clasificarse en liso, esquelético y cardíaco. Estos actúan directamente unidos con el sistema nervioso, con el objetivo de permitir que el movimiento ocurra de forma correcta y coordinada.