Tipos de Pobreza

Por otro lado, la medición de la pobreza distingue, de acuerdo a su contexto socioeconómico, entre pobreza absoluta y pobreza relativa.

  • Pobreza relativa. Se considera a partir de su entorno socioeconómico inmediato, ya sea una ciudad, una región, un país o un continente. Esto se debe a que los términos económicos y sociales de un lugar pueden ser muy distintos a los de otro y no ser directamente comparables.
  • Pobreza absoluta. La pobreza absoluta es una medición general y procura establecer criterios uniformes que por lo general se ubican en la canasta mínima de consumo para distinguir a los pobres del resto de la sociedad.

Medición de la pobreza

Existen distintas formas de medir la pobreza. La más tradicional fue propuesta por el Banco Mundial e implica la división del Producto Interno Bruto de un país (PIB) entre el número de habitantes que posee. Aquellos cuyo ingreso esté por debajo de ese estándar nacional serán considerados pobres.

El Banco Mundial estima desde 2015 que la línea de pobreza universal es de 3,10 dólares diarios y la de pobreza crítica de 1,90 dólares diarios.

Este método meramente económico ha sido criticado al no reflejar realmente  las dimensiones de lo que implica ser pobre, reduciéndolo apenas a la carencia de capitales.

Por eso se prefiere la medición en términos del Índice de Desarrollo Humano propuesto por la ONU, en el que se toman en cuenta otros factores como el margen de alfabetización, el acceso a servicios básicos (como el agua o la electricidad.), el acceso a la salud, entre otros.

Causas de la pobreza

Las guerras y conflictos territoriales son una causa de la pobreza.

La pobreza no tiene causas simples determinadas sino que es consecuencia de una serie de condiciones de construcción histórica, social y cultural.

Algunos teóricos acusan a la historia imperial de las naciones europeas, que saquearon y colonizaron a los demás continentes, como la causante de que éstos entraran al mundo moderno en condiciones muy desiguales y de dependencia económica, lo cual se traduce en márgenes de pobreza considerables.

Por otro lado, la pobreza suele implicar deficiencias educativas importantes, entre las que está también la educación sexual y reproductiva. Así, las poblaciones más pobres son más propensas al embarazo precoz y la familia no planificada, lo cual coarta sus posibilidades de superación y reinicia el ciclo de marginación y pobreza.

Por último, las guerras y conflictos territoriales suelen dejar desamparados a quienes las padecen, sean refugiados, migrantes o sobrevivientes, y a menudo reducidos a condiciones de pobreza que no logran superarse hasta varias generaciones en el futuro.