Causas de la sequía

La principal causa de toda forma de sequía es la disminución en las precipitaciones en una región, lo cual puede deberse a diversos y complejos factores climáticos, como el calentamiento global o los fenómenos de la Niña o el Niño. 

Sin embargo, el creciente consumo de agua por parte de la humanidad es también una posible causa de la disminución del agua disponible en las regiones, sobre todo cuando el ser humano interviene en las cuencas de ríos, altera las propiedades del suelo o emplea intensivamente sus recursos hídricos. 

En la actualidad, el 70 % del agua es utilizado por las actividades agrícolas, el 20% por el sector industrial, y solo el 10% corresponde al uso domiciliario. Por este motivo, y más allá de las razones naturales que puedan explicar las sequías, es importante que los sectores que más intensivamente usan este recurso lo hagan de manera responsable y racional.

La sequía impacta en la calidad de los suelos que se vuelven poco fértiles.

Dependiendo de su ubicación, duración y grado de intensidad, las sequías pueden ser leves o catastróficas para la vida. Esto puede tener consecuencias para las necesidades humanas y para el conjunto del ambiente afectado.

Entre las principales consecuencias de las sequías se destacan las siguientes:

  • Disminuye la calidad de los suelos, que se vuelven áridos y poco fértiles. 
  • Se ve afectada la abundancia de la vida vegetal y animal, porque muchas especies no sobreviven. 

Desmejoran las condiciones de vida del ser humano, por lo que las personas sufren enfermedades relacionadas a la deshidratación, el consumo de agua no segura y la deficiente alimentación, y enfermedades respiratorias como consecuencia del aumento de polvo en el aire. 

Se producen migraciones de personas que deciden irse a vivir a otros lugares.  Aumenta el precio de los alimentos por la baja en la producción y la pérdida de cosechas, lo que contribuye al aumento de la pobreza y las hambrunas.