Consecuencias de la sequía
La sequía impacta en la calidad de los suelos que se vuelven poco fértiles.
Dependiendo de su ubicación, duración y grado de intensidad, las sequías pueden ser leves o catastróficas para la vida. Esto puede tener consecuencias para las necesidades humanas y para el conjunto del ambiente afectado.
Entre las principales consecuencias de las sequías se destacan las siguientes:
- Disminuye la calidad de los suelos, que se vuelven áridos y poco fértiles.
- Se ve afectada la abundancia de la vida vegetal y animal, porque muchas especies no sobreviven.
- Desmejoran las condiciones de vida del ser humano, por lo que las personas sufren enfermedades relacionadas a la deshidratación, el consumo de agua no segura y la deficiente alimentación, y enfermedades respiratorias como consecuencia del aumento de polvo en el aire.
- Se producen migraciones de personas que deciden irse a vivir a otros lugares.
- Aumenta el precio de los alimentos por la baja en la producción y la pérdida de cosechas, lo que contribuye al aumento de la pobreza y las hambrunas.
- Abundan los incendios forestales, lo que agrava las consecuencias de la propia sequía ya que la pérdida de la cobertura vegetal (como la deforestación) produce un aumento de la temperatura del suelo, disminuye su capacidad de absorción y lo expone en mayor medida a la erosión.
En la actualidad, el 70 % del agua es utilizado por las actividades agrícolas, el 20% por el sector industrial, y solo el 10% corresponde al uso domiciliario. Por este motivo, y más allá de las razones naturales que puedan explicar las sequías, es importante que los sectores que más intensivamente usan este recurso lo hagan de manera responsable y racional.
