Sequía en el mundo

Existen regiones del mundo en las que la sequía ha tenido un gran impacto a nivel social. Por ejemplo, la región noroeste del llamado Cuerno de África y las regiones de Darfur en el Sudán y Chad se han visto afectadas por décadas de sequía, lo cual ha ejercido presiones muy fuertes sobre los habitantes de la región, lo que condujo a enfrentamientos diplomáticos entre países y, en algunas oportunidades, a guerras.

En Asia, el derretimiento de los glaciares perpetuos del Himalaya, como consecuencia del cambio climático, enfrenta a esta región a dificultades cada vez mayores para obtener agua. Esto se debe a que hay menos hielos en las cumbres, por lo que los ríos de deshielo que nacen en el Himalaya van teniendo cada vez menor caudal de agua. 

Varios países de la región del Himalaya dependen en gran medida del agua proveniente de estos ríos para abastecer de agua potable a su población y para fines agrícolas, industriales y energéticos. Los principales son India, Bangladesh, Nepal, Bután y Pakistán, y se estima que la sequía en esta región podría afectar a más de 1500 millones de personas. 

Protección ante la sequía

que buscan prevenir la sequía y mitigar sus efectos. Esto incluye:

  • Planificación y evaluación. Se realizan estudios hidrológicos para evaluar la disponibilidad y las demandas de agua de la población, y para desarrollar planes de gestión a corto, mediano y largo plazo.
  • Conservación del agua. Los Estados pueden promover prácticas de conservación de agua como la promoción del uso de dispositivos de bajo consumo de agua en los domicilios, o el control y monitoreo del uso del agua en la industria y las actividades agropecuarias. 
  • Diversificación de fuentes de agua. Los Estados muchas veces invierten en la construcción de plantas de obtención, potabilización, almacenamiento y distribución de agua de distintas fuentes para diversificar su abastecimiento. También pueden promover el tratamiento y reutilización de aguas residuales. 
  • Gestión de la demanda de agua. Los Estados pueden implementar restricciones en el uso cuando el agua es escasa, especialmente en aquellos sectores que mayores cantidades utilizan. 
  • Monitoreo y alerta. Se puede monitorear el comportamiento del sistema hídrico para pronosticar a mediano y largo plazo períodos de sequía. Esto les permite a los Estados implementar medidas preventivas para mitigar sus efectos.   

P/ Enciclopedia Humanidades