Recuperación de los suelos
La recuperación de los suelos o dejar de contaminarlos es posible siempre y cuando se apliquen políticas sociales y ambientales adecuadas, además del cambio individual en la toma de conciencia.
La intensidad con la que la humanidad consume, a partir de la explotación de recursos naturales finitos, y la cantidad de desechos sin procesar, consecuentes del excesivo nivel de consumo, no permite respetar los ciclos de la naturaleza para asimilar ese impacto.
Cada persona tiene que ser consciente de la huella que generan todas sus acciones. Desde el producto que elige comprar, cuando muchas veces no lo necesita, cuando elige comprar un producto en vez de otro, sin comprender de qué están hechos o cómo fueron manufacturados, o cuando tira residuos junto con la basura cuando podrían ser reciclados.
Las legislaciones, restricciones y obligaciones son claves para regular la producción y la explotación de recursos naturales. Sin embargo, eso solo no es suficiente. Es un deber de cada persona comprender que el cambio individual, a pesar de no transformar la realidad en el corto plazo, es el primer paso para lograr una mejora a largo plazo para las futuras generaciones de seres vivos.
La contaminación del suelo puede causar la extinción de especies animales y vegetales.
La contaminación del suelo provoca una reacción en cadena de efectos secundarios, como diversos problemas en los animales humanos y no humanos, entre los que se destacan:
- Mutaciones.
- Infertilidad.
- Enfermedades genéticas, como el cáncer.
- Bebés que nacen con malformaciones.
- Extinción de especies.
Enciclopedia Humanidades
