Contaminación hídrica

Las fábricas suelen utilizar los ríos para desechar sustancias químicas.

La contaminación del agua es la presencia de sustancias o materiales en el agua que pueden causar efectos adversos en la salud humana, la vida acuática y el ambiente en general. 

Se considera que el agua está contaminada cuando no es apta para el consumo de seres humanos ni de animales. Desde el comienzo de la industrialización, las fábricas utilizaron los ríos para desechar sustancias químicas producto de su actividad económica. Esto incrementó, en los últimos dos siglos, los niveles de contaminación hídrica en todo el mundo.

Muchas ciudades también depositan sus desechos cloacales en el agua. Cuando estos desechos no tienen el tratamiento adecuado, pueden contener bacterias, virus y productos químicos muy peligrosos para la salud. Varias de las epidemias más graves de la historia iniciaron por el consumo de agua contaminada, como la epidemia de cólera en París a mediados del siglo XIX. 

La contaminación radiactiva afecta la genética de los seres vivos.

La contaminación radiactiva es causada principalmente por industrias asociadas a la energía nuclear, pero también por el uso militar de bombas nucleares cuya contaminación radiactiva persiste mucho tiempo después de su detonación. La contaminación radiactiva puede producirse también por accidentes nucleares, como el de Chernóbil en 1986. 

La exposición a altos niveles de radiación puede causar quemaduras en la piel y dañar el material genético de las células. Esto último produce enfermedades y malformaciones genéticas que pueden ser transmitidas por generaciones. En Japón, en la actualidad, siguen naciendo personas con malformaciones genéticas como consecuencia de la detonación de las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki en 1945.