Reproducción humana

Se denomina reproducción humana al conjunto de complejos procesos biológicos y bioquímicos que le permite a dos seres humanos de sexos distintos (hombre y mujer) concebir a un nuevo individuo perteneciente la especie, o sea, reproducirse.

Para ello, los seres humanos contamos con un aparato reproductor especializado en nuestros cuerpos, el cual madura y se desarrolla a lo largo de la pubertad, y que es física y bioquímicamente distinto dependiendo del sexo de cada individuo.

De modo que, para poder reproducirse, hace falta dos individuos humanos fértiles, adultos y plenamente desarrollados.

Como lo indica la presencia de dos sexos bien distinguibles, la reproducción humana es de tipo sexualse produce mediante la unión de células germinales de ambos progenitores (llamadas gametos: óvulos femeninos y espermatozoides masculinos), las cuales poseen la mitad de la información genética de cada individuo, asignada totalmente al azar.

Dichas células se producen en los órganos sexuales. Así, al juntarse, las dos mitades crean una información genética o genoma totalmente nuevo, único e irrepetible, que será el del nuevo miembro de la especie.

A partir de ese momento, el nuevo ser humano crece dentro del vientre materno, hasta haberse desarrollado lo suficiente como para empezar a vivir independientemente. Entonces es expulsado del útero a través del canal de parto, en lo que comúnmente conocemos como nacer.

Las etapas de la reproducción humana son: el coito,

Las etapas de la reproducción humana son: el coito, la fecundación, el embarazo y el parto. Las veremos por separado más adelante.

Coito y fecundación.

El encuentro entre hombre y mujer para iniciar el proceso reproductivo se denomina coito o relación sexual. Ambos individuos deben hallarse en un estado de excitación sexual: el pene debe estar erecto y la vagina lubricada, para que la penetración se produzca de manera sencilla e indolora.

Allí se producen una serie de movimientos que estimulan los abundantes nervios de cada órgano sexual, hasta conducir al clímax y al orgasmo, que es un conjunto de intensas sensaciones de placer. Durante el orgasmo el semen es expulsado del cuerpo del hombre, produciéndose la eyaculación.

En el semen viajan los espermatozoides, los cuales, ayudados por las contracciones vaginales del clímax, se adentran hacia el útero y son recibidos por el óvulo, expectante. Uno sólo de los millones de ellos que hay en una sola eyaculación ingresa al interior del óvulo y se produce así la fecundación, que es el inicio de la reproducción.

Eventualmente, un mismo óvulo puede ser fecundado por dos espermatozoides, produciendo así un embarazo de gemelos.